Basta
de Matones.
Es
un programa de sensibilización y apoyo dirigido a alumnado de
ESO del Distrito San Pablo-Santa Justa que sufren distintos tipos de
violencia.
En
estos momentos uno de los temas estrella en el debate educativo sobre
la calidad de la enseñanza, que tiene lugar en estos momentos en
España, es el problema del clima de convivencia en los centros
educativos. Este hecho tiene pleno sentido ya que las situaciones de violencia
en los centros pone en entredicho la calidad de la enseñanza.
Tanto
las recomendaciones del Consejo Escolar del Estado, como el estudio dado
a conocer recientemente durante la celebración del foro “Los
hijos raros. Claves para que los padres entiendan”, organizado por
la Fundación de Ayuda a la Drogadicción (FAD) realizado
por José María Avilés, psicólogo de la Universidad
de Valladolid, confirman la presencia de la violencia en los centros de
enseñanza secundaria y la necesidad de realizar enfoques preventivos.
Según
el mencionado trabajo de José María Avilés, el 6%
de los estudiantes de primaria y secundaria admite que utiliza la violencia
de manera habitual y 1,6% de los y las alumnas de Secundaria se declara
víctima, a diario, de violencia o agresiones.
En
el Informe sobre violencia escolar: el maltrato entre iguales en la Secundaria
Obligatoria (Defensor del Pueblo. 2000), se analiza un tipo de maltrato
muy extendido en los centros: el bullying o abuso de poder entre compañeros.
En la siguiente tabla se muestra el número de estudiantes que reconocen
haber sido agresores, víctimas y testigos. Se observa que hay un
número superior de participantes en el estudio que declaran ser
autores de agresiones verbales, exclusión social y agresión
directa, comparado con el número de participantes que dicen sufrir
esas agresiones. (Véase tabla de datos en página siguiente).
Según el citado informe, el "ejercicio abusivo de poder que
destaca por una fijación obsesiva del agresor hacia la víctima"
- 'bullying'- tiene "graves consecuencias para víctimas, agresores
y espectadores" ya que no se trata de un maltrato accidental u ocasional,
sino de "acciones planificadas con la intención de someter
abusivamente y de forma continuada en el tiempo". |